Reseña Histórica 1ra Compañía

RESEÑA HISTÓRICA — PRIMERA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE CASTRO (FUNDACIÓN 1896)
La Primera Compañía de Bomberos de Castro se constituyó en la madrugada del domingo 8 de marzo de 1896, inmediatamente después de la formación del Directorio del Cuerpo de Bomberos. Nació en un contexto urbano precario, con 191 viviendas y 1.522 habitantes, sin agua corriente ni alumbrado eléctrico; la iluminación pública se limitaba a lámparas de gas de carburo en puntos estratégicos de la ciudad. Pese a las condiciones, la comunidad se organizó para contar con una respuesta eficaz, metódica y disciplinada ante incendios y otras emergencias, dando inicio a la Compañía de Hachas y Escalas.
La primera gran prueba sobrevino el 3 de junio de 1897 con un incendio de gran magnitud en calle Blanco, que se propagó con rapidez por la falta de agua y medios de contención. El trabajo coordinado y valiente de los bomberos recientemente formados y de la ciudadanía contuvo el avance del fuego, afianzando el temple y la vocación de servicio que caracterizan a la Compañía.
Los nombres de los fundadores de la Primera Compañía y del Cuerpo de Bomberos son los siguientes: Patricio Díaz Sánchez; John Christie Dangle; Fidel Vargas; Basilio Maldonado Alarcón; Ignacio Henríquez G.; Francisco F. Henríquez; Antonio Gómez Pereira; Manuel Miranda Velásquez; Belisario Sartori; José Maria Escudero; Juan Bautista Osorio; J. Jorge Oberreuter González; Juan Barrientos Barría; J. Ignacio Díaz; Braulio Bonilla P.; Félix González; Manuel Ampuero; Bernardino Triviño; Juan Antonio Borquez; J. Agustín Borquez; Ramón Vidal García; Darío García O.-; Manuel Oyarzun A.; Francisco Gómez P.; Diego Sierpe G.-; José Maria Oyarzo; Pedro Maria Gutiérrez; Francisco Díaz Andrade; Nicanor Mancilla; Francisco Oyarzún; José David Barrientos; J. Emilio Márquez; José Domingo Canobra; Rudecindo Cárdenas; Manuel Vargas Vargas; Belisario Bahamonde Andrade.
Los abanderados son Ruperto Triviño (11 años) y Manuel Antonio Díaz Bórquez (12 años), incorporados como abanderados por su juventud al momento de la firma.

